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La literatura como ajuste creativo

La literatura como ajuste creativo

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“Aprender de los personajes, moldearlos, permitirles crecer es una parte esencial del oficio de escribir”. Es en este mundo de la construcción de las historias donde se cruzan la literatura y la psicología. Como escribía Daniel Albright: “la literatura es una selva, la psicología es un jardín”. Y es que, como hemos dicho muchas veces, la psicología está presente en prácticamente todas las cosas que hacemos.

Muchas pueden ser las razones por las que una persona escribe. Para algunos es su trabajo, otros lo hacen como hobby, pero lo que parece común es el sentido catártico que motiva la expresión escrita. Muchos de los autores/as más conocidos señalan el matiz terapéutico que les proporciona escribir. J.K.Rowling afirma en una entrevista: “escribir, para mí, es como una especie de compulsión, seguiré escribiendo hasta que no pueda más. Es una compulsión. Amo escribir.” Al fin y al cabo es una forma de expresar una parte de uno mismo, de comunicar mediante las historias y los personajes algo de la vida de cada uno. Nada más lejos de la realidad, la literatura sirve a algunos como una suerte de ajuste creativo.

Ajuste Creativo. Gestalt

Una vez más cogemos un concepto de la Psicología de la Gestalt, el cual destaca esta vez la noción más creativa de la relación que mantiene el ser humano con el mundo que le rodea.

Este concepto incluye dos palabras. Por una parte el componente de “ajuste”  pone énfasis  en el vínculo que une a la persona con su entorno, es decir,  en la capacidad que tiene la persona para adaptarse/ajustarse a los cambios que se producen a su alrededor. Aunque el ajustarse implica que las soluciones buscadas han de ser compatibles con el entorno (que sean soluciones viables), el aspecto “creativo” destaca esa intencionalidad y capacidad de la persona para “agredir” el ambiente de manera que se ajuste a nosotros. La terapia Gestalt enfatiza la importancia de la agresividad y la destrucción para que la asimilación sea posible. El individuo es capaz de, hasta cierto punto, modificar su entorno, agredirlo, para que el contacto sea posible (Picó, D). Se parte de la idea de que toda persona es capaz de autorregularse y ajustarse creativamente para lograr nuevas soluciones. Este concepto difiere así de la noción del psicoanálisis, en el que “el entorno social se contempla como una realidad inmutable a la que el individuo se ha de someter si no quiere ser rechazado.”

Así, cada uno de nosotros somos  el “órgano de contacto”, la manera que tenemos para acceder al entorno y satisfacer en él nuestras necesidades y esto se hace mediante ajustes creativos (Spagnuolo, 2002).

Es decir, resumiendo un poco, cada uno tiene su manera creativa de ajustarse a los cambios de la vida. Un artista, por ejemplo, encuentra una manera creativa de expresar emociones que de otra forma no podría, de adaptarlas a su situación actual mediante el arte. Pero no se usa el concepto creativo solo porque tenga que ver con el arte, el aspecto creativo se refiere precisamente al hecho de encontrar diferentes posibilidades de solución, de crear soluciones donde antes no las había, destacando así la parte activa que el ser humano toma en su vida. Estos ajustes los llevamos a cabo diariamente, muchas veces sin darnos cuenta. Un ejemplo podría ser perfectamente mudarse de barrio y conocer gente nueva después de sufrir una ruptura amorosa, como forma de adaptarse a la situación y seguir adelante. O ante esa misma situación otra persona puede caer en depresión y también se considera un ajuste creativo. Cada uno tiene sus ajustes creativos y no son ni buenos ni malos sino que son la forma que la persona encuentra en ese momento vital para afrontar algún suceso de su vida.

Así pues la literatura puede ser, de hecho es para muchos, un ajuste creativo que encuentra una solución a algún problema en concreto mediante la escritura. Por aburrimiento, por dolor, etc. Para muchos escribir es una forma de transportar a las personas a otro lugar. Como afirmaba Paul Auster :”los escritores somos seres heridos. Por eso creamos otra realidad.”

Viktor Frankl y el holocausto

Durante el holocausto, el conocido psiquiatra Viktor.L.Frankl estuvo en un campo de concentración donde recopiló sus experiencias en notas. El autor se refiere a este proceso de “transformación de los hechos a la palabra escrita como una de las razones que le motivó a seguir con vida.”

Tolkien y la Guerra

El propio Tolkien empezó a  escribir lo que acabaría siendo “El Señor de los Anillos” cuando combatía en la batalla del Somme, una de las más sangrientas de la Primera Guerra Mundial que él mismo categorizó como una de las experiencias más terribles de su vida. John Garth , en su libro “Tolkien y la Gran Guerra” cuenta cómo esta experiencia configuró aspectos esenciales de la Tierra Media, que se verían luego reflejados en sus libros.

Los dementores de J.K.Rowling

A menudo los personajes más conocidos de los autores guardan una parte del autor en sí mismo. De alguna manera, aunque indirecta, en forma de anhelos, de  héroe que posee  aquellas cosas que al autor le gustaría tener, o representando sus peores miedos.

J.K.Rowling  es otro de los personajes públicos que ha hablado abiertamente de sus problemas con la depresión y de cómo esta le inspiró para crear a los dementores, criaturas que se alimentan de la alegría humana. Rowling lo describe como “la ausencia de sentir que alguna vez volverás a ser feliz, la ausencia de esperanza. Un sentimiento muy diferente a estar triste, ese es el estado en que una persona con depresión vive.”

Estos son solo algunos ejemplos de cómo usar la imaginación y creatividad para enfrentar los problemas de la vida, de utilizar la literatura como ajuste creativo.

Los beneficios de escribir

Así pues, escribir aporta grandes beneficios. Algunos hablan de la “terapia silenciosa”. En el artículo “Beneficios de la escritura expresiva para la salud emocional y física”, publicado en 2005 por The Royal College of Psychiatrists, se enumeran los siguientes beneficios:

  • Una mejora en el funcionamiento del sistema inmunológico
  • Reducción de la presión arterial
  • Mejoras en el estado de ánimo
  • Sensación de un mayor bienestar psicológico
  • Disminución de síntomas depresivos
  • Reducción y/o evitación de síntomas post-traumáticos
  • Mejora de la memoria de trabajo
  • Mejora en el rendimiento deportivo

Para Sharon Hinsull, psicoterapeuta miembro de la Asociación Británica de Consejería y Psicoterapia: “la gente ha utilizado la escritura como un medio para la expresión emocional a lo largo de los siglos, y para muchas personas parece seguir siendo uno de los medios más eficaces para articular sentimientos no expresados o inexplorados”.

Para Hinsull, la escritura terapéutica es singularmente útil en personas para las cuales la idea de reunirse con un terapeuta cara a cara puede llegar a ser angustiosa. Incluso la escritura terapéutica ya se utiliza en forma de talleres en los que el objetivo no es desarrollar las habilidades literarias del individuo, sino dar expresión silenciosa pero significativa a lo que no ha sido, o no puede ser dicho en voz alta (Hinsull, 2013).

Así que, si estabas pensando en escribir un diario ¿a qué esperas? Al fin y al cabo, citando a Voltaire: “la escritura es la pintura de la voz”

 

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